Sólo condice lo que pensás con la realidad
Cuando mirás la puerta de tu habitación
La misma que mantiene abierta tu ilusión
De que vuelva a atravesar ese umbral
Has sabido enderezar su convicción
Ha sabido abolir tu indolencia
Ha sabido debilitar tu armazón
Ha sabido amargar tu angustia
Ha sabido acicalarte en las flores de amor
Acusás que lo odiás
Que verlo te da pena y estupor
Ver que hace lo que no hacía con vos
Ver que sigue sonriendo
Y que lo hace con más fervor
Has sabido quemarlo de pasión
Has sabido reverdecerte sobre su boca
Has sabido que de amor no sabías nada
Hasta que él apareció
Cada agresión discapacitada hacia él
Es una puñalada que te pega con delay
Cargada de pasado, vacía de futuro
Que te destroza, te somete y deja inválida
Nunca un boxeador cayó tan sonriente
Sabés de buscarle defectos que no son tales
Sabés que de él te enamoraste
Sabés que sufrís mucho el frío
Sabés que tú eres la única víctima de tus fraudes
Lo amaste, lo odiás; entonces amás
La taza está sin su cuchara
Probaste ser pocillo, pero te dolió
No existe más amor que el odio
No existe más amor que tu rencor.-

No hay comentarios:
Publicar un comentario