domingo, 1 de diciembre de 2013

Pura morning (B-side)


Estaba recostada en el sillón de cuero marrón que era de su abuela. Sólo vestía un sweater de hilo gris que le tapaba hasta la cadera, un culotte negro (que apenas se veía) y medias rayadas de algodón que conjugaban una trama que reunía al beige, al negro y al gris. No tenía pantalones puestos.Hace una hora supo por primera vez que al calibre de cualquier jornada lo forja uno mismo. Parecía -y se sentía- temporalmente inmune ante posibles atentados que la devolvieran a la "realidad" consciente. Sonreía sutilmente al mirar la calle por la ventana, mientras sujetaba la taza de café casi vacía; quizá buscando con su mirada hacerlo volver para seguir pintando el cielo de color gris esplendor, en ese lunes de sonrisa color inmenso.
Su inminente e inmediato pasado se convierte en un presente de inviernos acolchados y en un futuro que no se deja ver, pero que huele como esa piel que quien que lee esto aún no olvida. ¿Ahora sabés a qué huele, no es así? Ella, continúa con la taza en la mano, le da un último sorbo, inhala lentamente y, al terminar de exhalar, acomoda en su oreja izquierda el mechón rubio que repentinamente la sacó de contexto por un muy breve instante. Se niega a mirar hacia el lado opuesto al que se encuentra la ventana; no quiere ver la ceniza de lo que ya fue.
No es obra de su nostalgia, sino es miedo a no volver a quemar. Sonríe nuevamente mirando inconscientemente al techo de su living conforme cierra sus ojos lentamente. Ojalá nunca más los vuelva a abrir.-

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